Un directivo de una empresa frutícola describió ayer la magnitud de la crisis energética que atraviesa Roca y aseguró que si no hubiese una restricción en el consumo de galpones y frigoríficos, la ciudad todavía estaría bajo el esquema de cortes rotativos.
“Edersa llama a los grandes usuarios, y nos pide que bajemos potencia. Que paremos máquinas. No llegamos al corte pero nos perjudica igual. A eso hay que sumar lo que significa trabajar con la incertidumbre de que en cualquier momento explota todo”, comentó ayer el referente del sector.
El empresario consideró que la comunidad debe saber “de el gran esfuerzo que hacemos unos pocos usuarios, para que el sistema no se caiga” y también destacó el esfuerzo de la empresa distribuidora. “Sin su acompañamiento sería peor”, resumió.
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