Neuquén entra en la etapa donde el gas comienza a convertirse en desarrollo
Kiosco Saludable, el nuevo libro de educación alimentaria
Entrevista a su autor, Chef Naturista Mariano Navarro.
Ésta y todas las
notas de QuieroNatural, las pueden encontrar en la página de
Facebook Quiero Natural – Noticias, con variedad de temas informativos de alimentación consciente y
medicina natural, recetas naturales, eventos y emprendimientos saludables de la
región.
Kiosco Saludable es una guía para conocer la importancia y los beneficios de una educación alimentaria, que aporta al crecimiento y buen desarrollo de los chicos. Sirve para que docentes, padres, madres y alumnos, puedan implementar kioscos saludables en los establecimientos educativos e inclusos en sus hogares. Viene, además, con recetas y consejos para llevar adelante este proyecto tan necesario.
Pueden comprar los ejemplares en los siguientes puntos, dentro de Neuquén Capital:
Escuela de Cocineros Patagónicos (calle Juan XXIII 1255)
Espacio depurativo de Mirian Beraza (calle Chrestia 184)
Carrito saludable Vibro Alimentos (en el Observatorio Astronómico)
MARIANO NAVARRO - últimas actividades del autor en el año 2017
· Presentación de su libro Kiosco Saludable en el mes de marzo
· Talleres en distintas localidades sobre alimentación saludable
· Asesoramiento a escuelas primarias y secundarias para sus ferias de Ciencia y Tecnología en temas referidos a los alimentos orgánicos y alimentación saludable. En dos de ellas trataron la diabetes (cómo evitarla o tratarla desde los alimentos) y celiaquía (alimentos y decretos).
· Talleres en el INTA, asesorando desde lo gastronómico (manipulación, cocción y guarda) sobre los beneficios de las semillas y fortalesciendo las ferias de frutas y verduras.
· Participación en ferias gastronómicas con su cocina saludable.
· Charlas sobre los perjuicios de la actual alimentación y cómo comenzar una alimentación saludable.
· Profesor en una Escuela Técnica Agroecológica, de la materia Producción Artesanal. Donde enseñó alimentación saludable, fermentados, deshidratados, cocción con semillas, distintos cereales, botiquín natural (ungüento, propóleo, cremas, desodorantes naturales) infusiones por patologías y más. Sumado a esto, rescataron las recetas y cuidados naturales de las abuelas de los campos para crear un recetario.
· Proyecto en el Municipio de Choele Choel, dentro del área de la Mujer: formación de una cooperativa de trabajo de alimentos saludables con cinco mujeres. La marca se llama MUJERES y ellas elaboran todo integral, con cereales, semillas, frutas y verduras, de formas que desconocían.
Ahora se encuentra con la energía en
formar una escuela de cocina natural y ya por publicar la tercera edición de su
libro, del cual se vendieron 1000 ejemplares en el pasado año.
ENTREVISTA A MARIANO NAVARRO, AUTOR DE KIOSCO SALUDABLE
¿Cómo comenzaste tu camino de consciencia en el consumo alimentario? ¿Hubo un disparador puntual?
El camino siempre estuvo, desde muy chiquito, en la chacra donde actualmente vivo. Allí estuvo el alimento biológico: huerta, frutales, animales, leña, naturaleza y río.
Lo que me falto en la adolescencia, es aquella guía que me ubique y que me ponga en la senda ya que, en aquel momento, las emociones más virulentas me llevaban a consumir toneladas de azúcar y harinas blancas y un poco de alcohol, entrada la adolescencia.
Y así, la urticaria en todo el cuerpo, las operaciones quirúrgicas, mis emociones, mi ansiedad, mi hígado… me pusieron en una encrucijada de “tómalo o déjalo”. Obviamente lo tome como un desafío de dejar los lácteos, los azucares y el alcohol, para comenzar a tener un poquito más de consciencia en la vida. Luego tome talleres de cocina en la Escuela Popular de la Boca, que me conectó con la gastronomía tradicional.
En 2001 dejé Buenos Aires para ir a estudiar Gastronomía en Bahía Blanca. Y allí comenzó mi indagación sobre lo que consumimos y, por, sobre todo, lo que ofrecemos los gastronómicos a la hora del servicio de un restaurant: comida poco fresca, comida sobre-calentada, comida calentada a microondas y encima, la energía que le imprimimos a la hora de preparar ese alimento.
En 2003, con mi compañera Patricia (profesora de Yoga y Taichí) tomamos un taller de Alimentación Saludable en Las Grutas, con la gran Silvana Ridner. Luego abrimos el resto del Casino Crown, donde implementaba opciones vegetarianas en la carta, teníamos una mini huerta de aromáticas y vegetales en la parte trasera del casino, meditábamos en Sivananda, nos sumergíamos en el Reiki y optamos por vivir en una chacra de Cipolletti.
Era tal la búsqueda, que, en la cresta de mi ola profesional, dejé de trabajar en el Crown Casino porque ya no toleraba cocinar carnes, cremas y todo lo relacionado al sistema tradicional de gastronomía. De ser el Chef del Casino, a buscar un espacio donde comenzar a cocinar saludablemente.
En 2005 estudié Ayurveda, Macrobiótica, alimentación Feng Sui y ya no había vuelta atrás. Comencé a dar talleres de alimentación y Ayurveda, nos alimentábamos cada día mejor y la búsqueda se afianzaba cada vez más bonito. Ese mismo año conocí a mi amiga y maestra Mirian Beraza. Y comenzamos a dar talleres de alimentación macrobiótica en su casa. El hecho de estar cerca de Mirian fue una inyección de tanta sabiduría para mí.
En 2006 vuelvo a mi Choele natal a la chacra donde todo comenzó, comienzo a trabajar en un restaurante muy bonito con la premisa de hacer lo que mi deseo me llevaba: cocinar rico, saludable y fresco. Y lo logramos.
En 2008, di un taller de alimentación saludable para niños luego de que, en el programa de Salud en las Escuelas, constataran lo que se ve muy claro en estos tiempos: obesidad infantil, diabetes tipo uno, problemas respiratorios, desviación de columna, etc. (lo que yo llamo NIÑOS PAMIS). Así es como empiezo a trabajar en una escuela para mejorar la calidad de alimentos que se ofrecían en los recreos.
Sin querer, estábamos haciendo KIOSCO SALUDABLE. A partir de aquí el proyecto Kiosco Saludable fue creciendo a un nivel impresionante, con una aceptación muy buena y, sobre todo, los cambios a nivel salud de los niños a corto plazo eran impresionantes. El proyecto se tornó itinerante, ya no era una escuela sino muchas las que optaban por este proyecto.
Luego, en 2009 y después de un viaje por Europa, abrí una rotisería de alimentos saludables “Sano y Sano”. Una rica experiencia, pero mi alma me llevaba a dar talleres de todo tipo y color. Es por eso que hice talleres para adolescentes, para adultos, para diabéticos, en escuelas, hospitales, comedores escolares. Les enseñábamos a cocinar a todo el pueblo. Cambiábamos las cajas de alimentos desechando las latas por vales de compras en las verdulerías, trabajamos para implementar las ferias de frutas y verduras, ferias de semillas, hacíamos viajes referidos a la temática para capacitarnos e intercambiar saberes, una ola energética súper linda. Así que dejé la rotisería para sumergirme de lleno a esta misma senda que me tiene trabajando ya hace nueve años.
¿Qué te lleva a querer seguir trabajando sobre la consciencia colectiva?
Por un lado, devolver lo que la vida me ofreció: recursos, tiempo, maestros, amigos que me llevaron por esta vía y, por otro lado, entiendo desde lo más profundo mío, que ésta es mi tarea en esta Tierra. Además, lo disfruto muchísimo y lo agradezco día a día. Porque tengo una consciencia muy profunda en cuanto a la situación de la salud de las personas en la que, en cierto punto, puedo dar una mano.
En cuanto al trabajo en las escuelas, me motiva que, a mi entender, allí se encuentra el 100 % de los niños, que pronto serán padres. Y si no paramos esto (desde los programas más sencillos y simples como una charla, enseñarles a cocinar y comer) será muy difícil revertirlo y volverán a repetir lo que aprendieron desde el sistema de consumo. Entonces, ahí estamos para enseñarles a re-aprender. Eso me entusiasma muchísimo.
¿Cómo vivís el día a día en una estructura social, política y económica que aún puja por continuar con el ciclo: consumir comidas-enfermar-consumir fármacos?
Un poco es la continuación de la anterior pregunta. La sociedad actual aprendió a comer-enfermar-médicos-fármacos-obra social y por ultimo pagar donde vamos a morir. En el trascurso de este ciclo nadie se animó a preguntarse por qué este ciclo debe ser así y tan traumático.
Pero lo que resulta fácil para algunos de nosotros, para la sociedad actual es muy difícil. Es hacerse cargo y reconocer ciertas cosas que venían haciéndose mal. Y para no transitar, indagar y herir su ego, lo duerme con fármacos o azúcares. Así vemos cómo barrios o ciudades enteras enferman sin querer-queriendo, hasta que se encuentran en un estadio de su vida, entorno o de la enfermedad, casi caótico. Tampoco tienen las herramientas para salir de esa burbuja auto destructiva.
Y es ahí donde a mí me gusta trabajar. Yo digo que, si hay gente que “está en el horno”, entonces yo me meto en el horno con ellos: doy charlas en hogares, para mujeres en situación de riesgo, para adolescentes judicializados, hogares de ancianos…y entre todos vamos saliendo a flote.
La tarea es dura, pero se puede. Y cuantos más seamos trabajando en estos lugares, el futuro se ira aclarando. ¡Hoy es más fácil que hace diez años! Antes había que ir cuasi llevando la palabra y hoy, hay más información. Además, el estado de salud de algunas personas es terrible y en la desesperación o búsqueda, prueban con lo alternativo. Lo vemos claramente con la proliferación de almacenes naturales, herboristería o productores que apuestan a este tipo de alimentos.
Por lo tanto, lo vivo con mucha responsabilidad, dedicación y muchísimo amor.
¿Cuál sentís que es la mejor manera de comenzar un cambio de hábitos de consumo más consciente?
En el transcurso de mi vida me he dado cuenta que todos tenemos un tiempo de transición. Respetar este tiempo personal es primordial para no recaer en futuros errores o frustraciones.
Siempre digo en los talleres que lo más importante es reconocer en qué proceso nos encontramos en cuanto a nuestra alimentación. Reconocer los alimentos “prohibidos” (gaseosas, jugos industriales, golosinas, caldos, sopas, latas, embutidos, etc.) y paulatinamente ir agregando verduras de estación, frutas, cereales, semillas, agua y a su vez, los hábitos.
El cuerpo tiene la sabiduría, debemos encontrarla. Y en el transcurso del cambio o de la transición, iremos mejorando y aclarando nuestras emociones. Y, sobre todo, el sistema nervioso del cuerpo se ira equilibrando para poder pasar a un siguiente escalón.
Pero para esto debemos hacer un cambio INTEGRAL. Es decir, no pasa sólo por la alimentación: también respiramos, también nos alegramos y también debemos encontrar la paz mental. Que creo, es la finalidad de esta vida.
En tu experiencia llevando conocimientos tanto a los adultos como a niños, ¿observas que uno de los dos integra más fácilmente los contenidos?
Es una de las observaciones que más trabajo con el libro Kiosco Saludable. El adulto viene con un chip ya programado: el sistema, el establishment, que comenzó en 1954 con la famosa Revolución Verde “en pos de la alimentación del mundo” y que estalló en la década de los noventa. La misma nos decía que “cocinar es aburrido”, que “cocinar da olor en la casa” (por eso vinieron los aromatizantes), que “tener una Co#a-Co$a en la mesa es sinónimo de progreso”, que “no tengo tiempo de cocinar” o que “cocinar saludable es más caro y feo”.
Todo el trabajo que hicieron nuestros ancestros lo destrozamos en menos de diez años. Nuestros abuelos eran expertos en nutrición, aplicaban la herboristería a la perfección, tenían sus huertos, sus animales, sus frutales y sus plantas medicinales.
Al adulto todo eso se lo vendieron como anti-progreso (el sistema es muy grande y con amplios recursos para engañar) y abandonó las chacras para ir en busca del “progreso”. Encontró confort y compró. Y luego enfermó. Pero ahí estaba el sistema de consumo nuevamente, con sus clínicas privadas, con sus fármacos, con sus analgésicos (ellos saben que te están envenenando para que no te mueras en lo inmediato, ya que se quedarían sin clientes). Todo esto el adulto de la generación de los 50-60 lo compró y le encantó. Los durmieron y ahora los vemos padecer la vida.
En cuanto a los niños, son más permeables y respetuosos a lo que les diga el profe o el adulto. El trabajo con los niños no tiene techo y lo experimentan sin prejuicios. Cuesta un poco más con aquellos niños que vienen con una cultura muy fuerte desde el hogar de la Sociedad de Consumo, pero cuando uno logra entrar a los hogares desde distintas puertas, el cambio es hermoso.
¿Algo que quieras agregar?
Debemos derrocar la Revolución Verde. En cuanto nos pongamos a cocinar TODOS, le asestaremos bien fuerte al Sistema. Ellos no quieren que cocinemos nuestros alimentos, ellos quieren vendértelo a toda costa y a costa de nuestra salud, porque sabemos muy bien que también tienen sus medicamentos, así que, A COCINAR.
SUERTE Y HASTA PRONTO
MARIANO NAVARRO
CHEF NATURISTA
ASESOR EN NUTRICIÓN Y HÁBITOS
SALUDABLES
AUTOR DEL LIBRO KIOSCO SALUDABLE
Así, concluye esta nota y dejo mis mayores recomendaciones a que lean el libro, para que conozcan nuevos alimentos, nuevos hábitos, nuevas experiencias. Y se amiguen con su cuerpo, escuchen sus mensajes y puedan responderle con Amor.
Gracias y nos encontramos en la próxima edición de ¡QuieroNatural!
Quiero Natural

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