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PLOTTIER - NOTA EXCLUSIVA A VECINOS DE NUESTRA CIUDAD
HOY IVAN QUIROGA: UN BATALLADOR DE LA VIDA
¿Quién es Iván?
Iván Quiroga es fotógrafo, carpintero, metalúrgico. Él prefiere definirse como “autodidacta”.
“A la edad de cinco años vendía tortas fritas y carpetas de crochet con mi mamá. Lo mío fue probar distintos oficios al tiempo que vi el crecimiento de esta ciudad. Ya a los trece años laburaba de todo un poco: canillita, cadete, vendedor de zapatos, de tortas fritas, alfileres en la calle”.
Iván se detiene en una anécdota que parece transportarlo en el tiempo. Con un brillo de nostalgia en los ojos cuenta que allá por el año 1985 trabajaba de canillita: “Plottier era muy chiquitito. Nos daban 10 diarios a cada uno, el que los vendía a todos era un campeón. A los 10 años, mis hermanos más chicos se convierten en canillitas también. Vendían en promedio 50 diarios por día, eso marca el crecimiento vertiginoso que tuvo la ciudad”.
P: ¿Cómo llegaste a Plottier?
“Llegué en el año 82, con mi familia, huyendo de los militares que nos intimidaron por una situación que tuvimos. Una de mis hermana fue testigo de lo ocurrido en La Escuelita, así que llegamos a la ciudad de Plottier, huyendo”.
P: ¿Qué recuerdos se te vienen a la mente?
“Recuerdo ver el Centro Español sin techo. Las calles de tierra de casi toda la ciudad. Los canales. La diversión de ir a las chacras, o una escapada con los chicos a la laguna”.
P: ¿En qué zona vivías en Plottier?
Siempre vivimos en el radio del barrio Los Aromos.
P: ¿Cómo llegaste a trabajar en la Municipalidad?
“A los 15 años voy a encarar al intendente de turno, en ese momento era el Dr. Herrera. Me da trabajo como cadete del municipio. Como era menor, tuve que esperar hasta los 18 para ser un empleado formal. Recuerdo una anécdota muy divertida, en aquel entonces en la municipalidad había unas bicicletas chacareras pesadísimas, y con una de esas tenía que salir a repartir las notas, dentro de lo que era el municipio en aquel momento. Un día voy a la comisaria me tropiezo y se me caen todas las notas, estaban todas firmadas por el intendente de turno. Entonces sale un policía y me dice “chiquito”- ¿qué haces con esos papeles? Me dejaron esperando hasta que llamaron a la municipalidad y verificaron que era el cadete. Luego de 4 años, decido irme.
P: ¿Cómo siguió tu vida?
“Cuando se instaló en Plottier la primera radio: “FM Los canales”, entre el 90 o 92. Recuerdo que fui y me ofrecí para un programa. Recuerdo que estaba allí Daniel Contreras como operador, a ella sumo a una amiga y formamos un “trío power” y arrancamos.
P: ¿Cómo está compuesta tu familia?
Somos 5 hermanos, tres varones y dos mujeres y mi hijo del corazón, que tiene que ver con una parte de mi historia personal.
P: ¿Cómo era tu relación con tu familia?
“Muy buena. Mi vieja fallece en el 2000. Yo me había hecho cargo de ella porque estaba diabética, quedo ciega y finalmente la ataca un cáncer. En ese momento era empleado de comercio. Mi vieja estaba muy enferma. Un día me llamó el médico diciendo “esta mujer no puede estar más sola, porque no ve y no tiene forma de manejarse”. En ese momento, yo no tenía con qué pagarle a alguien para que la cuide, tuve que irme a vivir con mi vieja, dejar mi trabajo. (Entre risas y con una mirada nostálgica) Iván cuenta, la miro a mi vieja, y le digo ahora nos morimos los dos; y era de hambre”.
P:¿Cómo salieron adelante?
Esa ductilidad de darme maña para hacer de todo, de encontrar herramientas y no achicarme con nada. En aquel momento mi mamá me dice “vos siempre te diste maña con la madera, por qué no pones un cartelito, arreglo muebles y por ahí tenés una entrada”.
Entre la desesperación, el mal momento, me animé: fui al patio busqué un pedazo de madera, le puse carpintero y lo colgué en la vereda de casa. Te aseguro que las primeras veces que venían a golpear las manos, yo salía y me reía, sentía que estaba mintiendo. Yo creo mucho en Dios, y me acuerdo que los primeros arreglos eran muebles y cuchas para perros. Entonces fue fácil tenía una tenaza, martillo, clavos, alambres y era todo. Fue un comenzar. Durante 10 años ejercí la carpintería por cuenta propia, crie a mi hijo que tenía 4 años. Hoy tiene 20 ya se recibí de maestro mayor de obras, y el año que viene arranca ingeniería en la UNCo.
P: ¿Y cómo fue lidiar?
Después de 10 años, decido retomar mis estudios, y en ese ínterin, vuelvo a ingresar a la municipalidad, haciendo producción en la radio, y una actividad bastante variada, que cambian mi vida por completo. Al tiempo me cambian y me mandar a otra dirección en la cual era empezar de cero, Tierras.
Fui director durante dos años me toca lidian con 5 tomas, infinidad de usurpaciones, malos manejos de políticas tradicionales que se venían llevando hacia mucho años, y perdí la cuenta de la cantidad de intentos de sobornos, e incluso de ver miserias.
Y seguía una línea de trabajo, marcado desde la intendencia misma para abajo, decir no, no y no y es todo legal, legal y legal. Me cruce con gente pesada. Fueron dos años intensos, pero hoy camino por la calle y esta todo perfecto y me cruzo con gente que antes me puteaba y hoy son amigos.
Además, de cruzarte con gente y que te digan flaco fuiste un tipo muy honesto, esa fue mi experiencia política y mi meta.
P: ¿Cómo decidís ser fotógrafo?
“Hay personas que llegan haber el arte de diferente manera y formas, surgen inconscientemente de chico era el que coleccionaba las fotos de la familia, me encantaba sacar fotos, era el que sacaba la foto y las guardaba. Te diría que hasta la década de los 90 era complicado tener una cámara, eran carísimas era todo rollo y no podía errar. No podía, pero siempre estaba ese querer saber y aprender esa ansiedad de querer ser fotógrafo. Tengo la oportunidad cuando empieza el segundo mandato municipal, (Peressini), yo venía haciendo fotografía aficionado, estudio en Neuquén con una profesora de allá, Vanina Cisnero, que me incentiva. Aunque, siempre hay un pie y una acuña el pie me lo da una amiga y la cuña, mi profe. Con una amiga nos fuimos a estudiar fotografía sin cámara, y casi sin conocimiento previo. A los 2 meses obtuve mi primera cámara, gaste todo mi sueldo en ella. Entonces empecé ahí a sacar fotos, pidiendo permiso, y el fotógrafo que estaba en ese momento también amigo mío, me da su apoyo, empiezan a gustar las fotos, y me terminan nombrando finamente fotógrafo oficial. Eso me permitió de una forma u otra crear la imagen oficial, fotografiar mil partes que sean parte de la historia, no solo lo de Plottier, sino de nuestra provincia y país.
Hoy deje de ser el fotógrafo oficial de prensa, para ser parte del taller de soldaduras municipal, un nuevo desafío y aprendizaje. Estoy muy contento, el equipo es muy bueno.
P: ¿Quiénes cumplen un rol importante en tu vida?
En primer lugar hago mucha referencia al tema de las amistades para mí los amigos son la familia que no he tenido. Siempre fueron un pilar, al igual que las mujeres. Las mujeres de vida, las que pude estar y disfrutar del amor, la pasión o lo que fuera.
P: Fuiste la última pareja de Ivana Rosales, conocida por su lucha contra la violencia de género.
“Una mujer, una referencia para mí fue Ivana. Una mujer que conocí, hace 20 años atrás, supe toda su historia. Hacía un año habíamos hecho pareja. Era una relación hermosa, de encuentro, ideas y pasiones. Una luchadora de los derechos y contra la violencia de género, llevando como estandarte su propia experiencia, marcó una referencia en todo lo que fue el Alto Valle e incluso te diría a nivel país. La vida te encuentra con amores que son parte de tus vivencias”.
P- ¿Que te enamoró de Ivana?
“En primer lugar déjame contarte esto: una vez le estaban haciendo una nota a Ivana y me llama aparte una periodista y me pregunta- ¿Cómo es ser pareja de una persona que fue víctima de género?-. Le dije no es fácil, pero me siento un afortuna porque una mujer que te elige después de ser víctima de género, es porque te está dando un lugar en su vida. Yo siempre estuve con mujeres que tenga n algo que decir o una meta algo. Con Ivana teníamos una relación muy especial. Una vez nos dijimos “no nos pongamos un titulo, somos dos seres encontrados”. Me enamoró de ella su lucha, su fuerza, su capacidad, me emocionaba mucho ver lo que ella generaba.
P: ¿Ivana estaba embarazada?
“Sí. Estábamos esperando un bebe. Todavía no sabíamos el sexo, pero ella quería una nena y la llamaba “India”. Al morir no supe el sexo de mí bebe, pero hice muchísimos trámites y en la autopsia, después de poder lidiar con los papeles y demostraciones, ya que no estábamos casados, me dieron el resultado y era un varón. Hoy siento que junto a su mamá me acompañan desde el cielo”.
P ¿Qué significa para vos la vida?
“Es una constante instancia de superación, si fuera más cómoda no aprenderíamos o no seriamos tan fuertes. Le estoy agradecido por haberte tratado tan duro y áspero, porque me enseño a ser fuerte. A querer avanzar. Soy un apasionado en lo que hago, tengo mis musas y obvio que la música es un pilar para mí. Soy fanático de U2 y Gustavo Cerati.
Además, tengo muchos sueños y metas, entre ellas estudiar abogacía, en la UNCo.
Tengo un emprendimiento nuevo que tiene que ver más que nada con los medios y con la fotografía. Es un proyecto social para poder llevar la fotografía a todos esos lugares donde no tengan la posibilidad de tener una cámara. Acercar o despertar esa pasión en algún chico”.
"Natalia Benitez"

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