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ENTREVISTAS EXCLUSIVAS - “Mi sueño y el tuyo a Puro Pedal”
Hace unos meses, Daniel López (47), y Vanesa Valenzuela (32), tomaron la decisión de abandonar sus rutinas y emprender un viaje .
Hace unos meses, Daniel López (47), y Vanesa Valenzuela (32), tomaron la decisión de abandonar sus rutinas y emprender un viaje de aventura en bicicleta, recorriendo parte de Argentina, a través de la Ruta 40; desde Ushuaia hasta la Quiaca.
Ambos son pareja y desempeñaban distintas profesiones ella es Kinesióloga, y él es Enfermero, pero los une la pasión por la actividad física, como estilo de vida y búsqueda personal.
¿Cómo surge el viaje?
Vanesa - El viaje surge a raíz de otros viajes. Siempre teníamos pendiente unir Ushuaia hasta la Quiaca, en bicicleta. Nuestro objetivo era unir dos puntas del Sur al Norte, en toda su extensión que son más de 5000 Km - ¡Era un desafío! -, además “Yo siempre nade, hago natación, corro, y la bicicleta en realidad la usó para transportarme, voy de Neuquén –Plottier a cualquier lado, es mi vehículo. Y de ahí surge la idea y curiosidad, de cómo sería viajar en ella.
Igualmente hice un viaje previo, con Dani, e inclusive también con una amiga, hicimos Esquel a Bariloche, me sume a su viaje para poder tener esa vivencia y una idea de lo que seria.
¿Cuando emprendieron el recorrido?
Vanesa-Salimos de Neuquén el 31 de abril hacia Ushuaia. Nos llevó en auto mi tío, quien tenía muchas ganas de visitar la localidad. Estuvimos unos días y el 6 de mayo arrancamos con nuestras bicis. Comenzamos en Ushuaia, cruzamos a Bolivia y nuevamente hasta Salta. Hicimos 5600 km, aunque nos fuimos desviando de la Ruta 40 en algunos lugares.
Daniel- La idea nuestra era hacer la Ruta 40, pero tomamos la Ruta 3 (Tierra del Fuego) donde empieza en Cabo Vírgenes, Santa Cruz y termina en la Quiaca. Recorre todo lo que es Pre-cordillera. Y a partir de ahí la Ruta 40.
Empezamos a ingresar al Calafate, tomamos otra ruta e hicimos 90 kilómetros más, lo mismo con el Chalten. Y así nos fuimos desviando para conocer. Además “Cada 70 kilómetros íbamos parando, aunque en el norte nos deteníamos antes por la altura.
¿Que elementos llevaron?
Daniel - Llevamos carpa, bolsa de dormir, aislante y plata para gastar promedio entre 400 pesos por día. Aunque, en algunos momentos teníamos que dormir en Hostel, pero lo compensábamos con otro día de carpa. O nos hospedábamos en alguna casa de algún conocido, y no gastábamos en cama, pero sí en comida. Dependíamos mucho del clima.
¿Cómo fue vivir está experiencia?
Daniel- Fue hermosa, no nos preocupábamos por nada, era tanto el disfrute que ni siquiera pensábamos en pinchar una rueda. Al final del día nos dábamos cuenta que teníamos todo lo necesario. Comida y donde dormir.
En el viaje fuimos encontrando mucha gente que va viajando sin dinero, y vive el día a día y es feliz. Y ves que son gente sana, hospitalaria y muy solidaria no existen los problemas eso también te va llevando y vos sin querer vas siendo parte de ese pequeño mundo de personas, y de ese estilo de vida, donde no hay preocupaciones, más que el presente.
Además en algunos lugares, tuve que recurrir a mi profesión de enfermero, ya que no abundan las salitas, ni dispensarios y mucho menos hospitales cerca. Y si podía ayudar lo hacía encantado: Como tomar la presión, colocar inyecciones entre otras cosas.
Vanesa-En el momento del viaje no teníamos ninguna presión más que disfrutar. El obstáculo más grande era el clima. Por momentos nos agarraba cansancio, pero entre los dos nos dábamos fuerzas para seguir, y acompañarnos.
Por otra parte, gente de los pueblos que espera gente, ciclistas, turistas, personas de paso. El cariño con el que te reciben es impagable, ya sea con un mate, una charla o un abrazo, todo vale a la hora que demostrar alegría por vernos allí.
Entre risas y miradas- Vanesa- suspira y dice: “Volvíamos disfrutando tanto, todo lo que estábamos haciendo y nos quedamos con ganas de más”.
¿Tendrán miles de anécdotas, pero alguna para compartir?
Daniel- ¡Uh!- se rié-, mientras toma el mate y nos cuenta.
-En la Leona, cuando dormimos entre dos tumbas. Llegamos a un paraje que se llama así, es muy conocido turísticamente porque está entre el Chalten y el Calafate. Perito Moreno estuvo ahí, en sus años de investigación por el sur, y fue atacado por una leona, en realidad era un puma. Al ser rescatado y en memoria de aquella situación se llama así el pueblo, “La leona”, también lleva su nombre el río que lo atraviesa. Además, en el lugar, hay un parador que lleva mucha gente, donde podes compartir algo tenes para comer, hay un mini museo, y tiene un camping atrás.
Fue entonces donde decidimos quedarnos allí a pasar la noche, ya que estaba medio caro algún hotel. Pese a que era abril y había temperaturas bajas, armamos la carpa y salimos a conocer. En eso que estábamos mirando, veo unas lapidas, y de golpe, Vane me dice, ¡hay cruces!, estaban los nombres y cercos. Era un cementerio, nos miramos y ya estábamos ahí, con nuestras carpas, moraleja: “A veces uno no quiere pasar ni cerca de uno y terminamos durmiendo en uno de ellos”.
¿Cómo significó volver del viaje?
Daniel- Teníamos que volver a nuestra vida cotidiana, yo doy clases de indoor bike y Vane también, teníamos que volver al gimnasio a dar clases, después de 6 meses. Y no fue nada fácil, es volver al círculo vicioso a una realidad que no queres ver, o no querés estar, empezaron a pasar cosas, que extrañabas del viaje. Te encontrabas con gente mala onda que anda a mil, que está en lo suyo, la falta de respeto. La delincuencia, problemas sociales que a veces no son tantos, que te das cuenta, que si queres vivir bien con lo mínimo, no hace falta hacer tanto lio , tanto problema, la misma política lo genera, en lugar de ver qué pasa con los ríos, las bardas. Vimos tanta naturaleza, en el camino. Argentina es tan inmensa, pero la ambición del hombre hace que se pierda todo eso.
Hay que animarse, el pero siempre esta, se necesita energía y salud, el resto se negocia.
Vanesa.-Estos viajes lo podes hacer a cualquier edad, vimos chicos de 20 hasta personas mayores de 70 años. Es una experiencia única que la podemos contar, pero les sugiero que la vivan.
Cabe destacar que Vanesa y Daniel, durante los 6 meses hicieron una fans page donde iban contando su travesía “Mi sueño y el tuyo a puro pedal”. Te invitamos a visitarle para que disfrutes.
Natalia Benitez

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