Natali iba camino a tomarse el cole, por debajo de la ruta cerca de la terminal de Plottier, para ir a la función que teníamos en NEUQUEN. Cuando estaba llegando, dos tipos aparecieron de la nada y la agarraron por detrás. No la agarraron con intención de robarle; en ningún momento buscaron sus pertenencias. Iban por ella, se la querían llevar. Los autos pasaban por la ruta pero nadie pareció notar lo que pasaba, nadie vio el forcejeo ni escuchó sus gritos, nadie paró a ayudarla.
Por suerte Naty zafó de esos brazos atenazadores, por suerte tuvo la lucidez de gritar y gritar y gritar, asustando a sus atacantes. Por suerte tuvo la fuerza para correr con su alma y llegar a salvo a casa, por suerte se salvó, nos llamó y pudimos ir a buscarla. Ayer estábamos asustadas pero agradecidas, AGRADECIDAS. Porque no había pasado nada más grave, porque parece que así estamos, agradeciendo llegar a destino,agradeciendo que no nos secuestren, agradeciendo que no nos violen, agradeciendo que no nos maten.
Ayer cantamos aún así, porque fue una manera de exorcizar el mal trago, porque no pudimos dimensionar lo que pasó. Pero hoy la cuerpa nos pasó factura. Naty directamente se quedó sin voz, al resto nos cayó la ficha, nos dimos cuenta de lo grave, lo terrible de lo que está pasando. Anahí aparece muerta, semi enterrada entre pastizales y a nosotras nos atraviesa el terror de saber que a nuestra amiga, a nuestra compañera, a nuestra hermana, le podría haber pasado lo mismo. Naty zafó como no zafaron otras.
Hoy necesitamos apalabrar todos los sentires. Hoy nos juntamos a abrazarnos, a mimarnos, a hacer este posteo porque nos negamos a que este acto de violencia machista quede en el ámbito de lo privado, o en el secreto, como suele pasar la mayoría de las veces. Le decimos NO a eso que resuena en la cabeza de tantos y tantas de que si nos pasa algo es porque lo buscamos, es porque lo queremos o es porque incitamos a los machos. Nos negamos a seguir alimentando ese decálogo falaz de cosas malas que nos pasan a las mujeres por el simple hecho de ser mujeres.
HOY NO CANTAMOS PERO NO CALLAMOS.
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