Martes, 19 de mayo
REGIONALES

Es agente sanitario de Aguada San Roque y recorre cada uno de los puestos del paraje.

Osvaldo, entre la moto, el frío y llevar salud a los puesteros

 

Muchas de las historias de los agentes sanitarios de los parajes neuquino parecen estar unidas. Es que Osvaldo Muñoz, agente sanitario del paraje Aguada San Roque, también nació, creció en un puesto y conoce la realidad de los puesteros en primera persona.

Allá por la década del ’80, el paraje Aguada San Roque comenzó a construirse alrededor de la escuela primera. Esa misma a la que concurrió Osvaldo y pudo finalizar sus estudios primarios. “Todos veníamos desde el campo a la escuela, no era un pueblito aún. Había dos o tres casas al lado de la escuela de crianceros que se vinieron al lado del establecimiento educativo”, cuenta Muñoz. Con el tiempo, esas dos o tres viviendas se fueron multiplicando hasta lo que hoy es Aguada San Roque, ubicado a 65 kilómetros de Añelo y 165 de la capital neuquina.

Osvaldo nació en una familia numerosa de puesteros, en un puesto ubicado a dos kilómetros del pueblo. Si bien pudo terminar la primera, la secundaria fue una misión mucho más compleja. “Y, había que cuidar los animales”, relata.

Al llegar a la mayoría de edad, Osvaldo decidió salir a trabajar y vivir por sus propios medios y vivió un año en Añelo, en el que hizo de todo. Pero luego volvió, comenzó a trabajar en la comisión de fomento de Aguada San Roque y, al poco tiempo, le propusieron ser agente sanitario.

“Yo tenía mucho diálogo con los puesteros y eso provocó que me surgiera esta posibilidad. Cuando me lo propusieron, me gustó mucho la idea porque te permite tener mucho diálogo con la gente y estar en conexión, que es lo que a mí me gusta”, cuenta. Y agrega: “Es un muy lindo trabajo que no lo cambiaría por nada. La conexión con la gente es increíble, le conoces toda su vida, ellos te cuentan, uno puede estar, es muy bueno”.

El programa de Salud Rural de la Fundación Baylor Argentina permite acercar los servicios básicos de Salud a cada una de las familias que viven en comunidades distantes y con difícil acceso a los centros de salud. Desde 2018, gracias al aporte de nuestro socio fundador Chevron e YPF, ya se realizaron 260 consultas médicas con el objetivo de mejorar la salud de esta población a través de la promoción y prevención.

Ser agente sanitarios en los parajes del Interior neuquino también implica el esfuerzo físico de recorrer kilómetros y kilómetros entre cada puesto. En el caso de Osvaldo, los tramos los realiza desde más de 10 años en una moto. “Los veranos se soportan, pero los inviernos se ponen muy duros. Los primeros años con la moto iba bárbaro, pensaba que no me bajaba más, pero ya ahora el cuerpo lo siente”, relata. Además del frío, muchas veces la moto se descompuso en el medio del campo y sin señal de celular para pedir ayuda. “Quedás ahí, en el medio de la nada y te la tenés que rebuscar para llegar a algún lugar con señal para que te vayan a buscar”, indicó.

En este contexto, Osvaldo destaca la llegada de la Fundación Baylor Argentina, a través de sus diferentes programas de salud a la zona de Añelo y parajes de influencia. “No tengo más que palabras de agradecimiento con Baylor. Siempre están a disposición de lo que necesites preguntar, todos. Nunca tienen problema”, dijo. Y agregó: “Fue una solución genial para nosotros. Antes no teníamos especialistas, sólo médicos generalistas. Los puesteros siempre nos consultan cuando vienen los médicos a visitar los puestos, especialmente la neumóloga. Ojalá Baylor siga con nosotros porque es fundamental. Espero que no se vayan nunca”, finalizó.

 

Redacción Top Noticias

Fuente: TOPNOTICIAS.COM.AR
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